LAS SEMILLAS QUE PLANTAMOS HOY

Steve Hartwig junto a Bismarck y Kris en 2019. Algunas de las amistades más valiosas y las oportunidades más significativas de la vida comienzan como pequeñas semillas que Dios hace crecer con el tiempo.

Yo planté, Apolos regó, pero Dios ha dado el crecimiento. 📖 1 Corintios 3:6-7

Algunas de las cosas más importantes de la vida comienzan como pequeñas semillas.

Una conversación.

Una amistad.

Un acto de bondad.

Una oportunidad que parece insignificante en ese momento.

Cuando sembramos una semilla, rara vez vemos resultados inmediatos. El crecimiento ocurre lentamente, muchas veces bajo la superficie, mucho antes de que podamos verlo.

Lo mismo sucede en nuestras vidas.

Cuando llegué a Nicaragua, no tenía idea de lo que me esperaba en los años siguientes. Simplemente traté de ser fiel en las oportunidades que Dios puso delante de mí.

Algunas parecían pequeñas.

Conocer a los vecinos.

Compartir tiempo con los jóvenes.

Escuchar las historias de otras personas.

Construir amistades una conversación a la vez.

En aquel momento no podía ver en qué se convertirían esas semillas.

Años después, puedo mirar hacia atrás y reconocer que muchas de las bendiciones de mi vida surgieron de momentos que parecían comunes.

Algunas semillas se convirtieron en amistades.

Otras en oportunidades para servir.

Algunas se transformaron en historias.

Y algunas terminaron convirtiéndose en libros.

No todas las semillas crecen de la misma manera.

No todas crecen al mismo ritmo.

Pero Dios suele utilizar comienzos pequeños para realizar cosas que jamás habríamos imaginado.

Nuestra responsabilidad no es producir la cosecha.

Nuestra responsabilidad es sembrar con fidelidad.

Dios se encarga del crecimiento.

Las semillas que plantamos hoy pueden convertirse mañana en bendiciones que todavía no podemos ver.

👉 Explora mis libros aquí: https://www.steverhartwigauthor.com/libros

👉 Lee esta publicación en inglés aquí: https://www.steverhartwigauthor.com/blog

Previous
Previous

ALGUNAS BENDICIONES NECESITAN TIEMPO PARA CRECER

Next
Next

DIOS TODAVÍA ESTÁ ESCRIBIENDO LA HISTORIA