DIOS TODAVÍA ESTÁ ESCRIBIENDO LA HISTORIA

Steve Hartwig comparte un café con su amiga Maria en León. Lo que comenzó como una simple relación entre vecinos se convirtió, con el tiempo, en una amistad que desempeñó un papel importante durante uno de los momentos más difíciles de su vida.

Estando convencido de esto: que el que comenzó en vosotros la buena obra la perfeccionará hasta el día de Jesucristo. 📖 Filipenses 1:6

Cuando miramos hacia atrás en nuestra vida, suele ser fácil identificar los capítulos que cambiaron todo.

Una mudanza a una nueva ciudad.

Una nueva amistad.

Una prueba que fortaleció nuestra fe.

Una oportunidad que nunca esperábamos.

Cuando llegué a Nicaragua, pensé que estaba comenzando un capítulo sencillo llamado jubilación. Esperaba disfrutar de un clima más cálido, un ritmo de vida más tranquilo y los años que tenía por delante.

Nunca imaginé que me convertiría en escritor.

No tenía idea de que algún día escribiría libros inspirados por las personas y las experiencias que encontraría aquí.

Mucho menos imaginé que llegaría a ser amigo de skaters locales, que compartiría sus historias y que esas experiencias terminarían formando parte de una novela.

Pero así es como Dios suele obrar.

Nosotros creemos entender el capítulo que estamos comenzando, mientras Dios ya está preparando capítulos que todavía no podemos ver.

Al mirar hacia atrás, puedo reconocer muchos momentos que parecían comunes en ese momento. Conversaciones. Amistades. Caminatas por la ciudad. Pequeñas oportunidades que aparecieron sin llamar mucho la atención.

Cada una de ellas llegó a formar parte de una historia más grande.

Y esa historia todavía se está escribiendo.

A veces tenemos la tentación de pensar que los capítulos más importantes ya quedaron atrás.

Pero Dios no es solamente el Dios de nuestro pasado.

También es el Dios de nuestro futuro.

El mismo Dios que nos guió en los capítulos anteriores continúa guiándonos hoy.

Todavía hay personas por conocer.

Todavía hay lecciones por aprender.

Todavía hay oportunidades para servir.

Todavía hay páginas por escribir.

Quizás no sabemos exactamente qué viene después, pero podemos confiar en Aquel que sí lo sabe.

Porque Dios todavía está escribiendo la historia.

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Lee esta publicación en inglés aquí: https://www.steverhartwigauthor.com/blog

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