Las Grandes Historias Suelen Comenzar Pequeñas
Steve Hartwig junto al skater leonés Rolando Reyes en 2018, una amistad que años después inspiraría historias, libros y nuevas oportunidades.
No menosprecien estos pequeños comienzos, porque el Señor se alegra al ver que la obra comienza. 📖 Zacarías 4:10
Muchas veces esperamos que las oportunidades importantes lleguen de manera espectacular.
Imaginamos que los cambios más significativos de nuestra vida comenzarán con algo grande.
Un acontecimiento extraordinario.
Una decisión importante.
Una puerta abierta de par en par.
Pero, con frecuencia, las grandes historias comienzan de una manera mucho más sencilla.
Con una conversación.
Con una amistad.
Con una oportunidad que parece pequeña e insignificante.
Mirando hacia atrás, puedo ver muchos momentos que parecían ordinarios cuando ocurrieron.
Nada indicaba que fueran a cambiar el rumbo de mi historia.
Sin embargo, con el tiempo, descubrí que Dios estaba obrando detrás de escena.
Muchas de las experiencias más significativas de mi vida comenzaron con algo tan simple que habría sido fácil pasarlo por alto.
Una persona que conocí.
Una invitación que acepté.
Una conversación que parecía no tener mayor importancia.
Pero Dios suele trabajar así.
Le gusta tomar cosas pequeñas y convertirlas en algo mucho más grande.
Una semilla se convierte en un árbol.
Una amistad se convierte en una bendición duradera.
Una oportunidad abre la puerta a otra.
Y luego a otra más.
Paso a paso.
Hace poco volví a recordar esta verdad.
Lo que comenzó como una conversación sencilla acerca de uno de mis libros terminó abriendo nuevas posibilidades que jamás había planeado.
Al principio parecía algo pequeño.
Nada extraordinario.
Pero fue un recordatorio de que Dios muchas veces está preparando algo más grande de lo que podemos ver en ese momento.
El desafío es que los pequeños comienzos son fáciles de ignorar.
Podemos pensar que no son importantes.
Podemos creer que no valen nuestro tiempo.
Podemos asumir que nada significativo surgirá de ellos.
Pero Dios ve posibilidades donde nosotros solo vemos comienzos modestos.
Lo que hoy parece pequeño puede convertirse mañana en una gran bendición.
Por eso la fe muchas veces consiste en dar el siguiente paso sin saber exactamente adónde conduce el camino.
No necesitamos ver todo el recorrido.
Solo necesitamos ser fieles con la oportunidad que Dios ha puesto delante de nosotros hoy.
Quizás en este momento haya una pequeña oportunidad en tu vida.
Una conversación que necesitas tener.
Una puerta que deberías atravesar.
Un paso que has estado posponiendo.
Puede parecer algo insignificante.
Pero las grandes historias suelen comenzar pequeñas.
Y Dios tiene la costumbre de hacer cosas extraordinarias a partir de comienzos muy sencillos.
👉 Explora los libros aquí: https://yourwebsite.com/books
Lee esta publicación en inglés aquí: https://www.steverhartwigauthor.com/blog