Antes de Que León Tuviera un Skatepark

Cristian Orozco — Parte 1

Cristian Orozco — León, Nicaragua.

Cuando comencé a escribir Montar La Fire, quería que la cultura del skateboarding dentro de la historia se sintiera real.

Con el tiempo, me hice amigo de varios skaters aquí en León. A través de sus publicaciones, videos y fotos en Facebook, comencé a conocer poco a poco la vida, las luchas, las amistades y la cultura que rodea este deporte. Con el paso del tiempo, fui agregando más y más skaters de León y de otras partes de Nicaragua.

Uno de esos amigos fue Cristian Orozco.

Al principio, nuestra conexión era sencilla. Yo reaccionaba a muchas de sus publicaciones de skateboarding, y él también reaccionaba a algunas de mis publicaciones sobre escritura y la vida aquí en Nicaragua.

Con el tiempo comenzamos a conversar por Messenger, y poco a poco empecé a conocer la verdadera historia de un skater dedicado de León — alguien cuyas experiencias reflejan no solamente su propia vida, sino también el crecimiento de la cultura del skateboarding dentro de la ciudad.

Cristian me contó que comenzó a patinar a los 11 años. Hoy, con 34 años, ha pasado más de dos décadas sobre una tabla.

Pero la cultura del skateboarding que encontró cuando era niño era muy diferente a la que existe hoy en León.

Según Cristian, cuando él comenzó había solamente alrededor de veinte skaters en León — tal vez incluso menos. Conseguir tablas originales y equipo de skate era difícil, y muchos skaters no podían costearlos. Muchas veces varios amigos compartían una sola tabla.

Si una tabla se quebraba, la reparaban y seguían patinando.

Los videos y revistas de skateboarding también eran difíciles de encontrar. Cristian recuerda grupos de amigos reuniéndose alrededor de DVDs en la casa de alguien solamente para ver videos de skate y aprender nuevos trucos y estilos. Las revistas pasaban cuidadosamente de un skater a otro mientras cada uno estudiaba las fotos y artículos antes de entregarlas nuevamente.

Sin instalaciones adecuadas para skateboarding, muchos skaters construían sus propias rampas, tubos y obstáculos con sus propias manos. Gran parte del skateboarding ocurría directamente en las calles de León.

Escuchando a Cristian describir aquellos años, me quedó claro que el skateboarding aquí nunca fue solamente un hobby. Era creatividad, perseverancia, amistad e identidad construidas con muy poco.

Incluso sin un skatepark, la cultura del skateboarding en León siguió creciendo gracias a la amistad, la creatividad y la perseverancia.

“Hay muchas formas de vida para vivir el skate.”

— Cristian Orozco

Pero para Cristian, aquellos años fueron solamente el comienzo.

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Hay Muchas Formas de Vivir el Skate